Me hacen firmar una cláusula “vejatoria” (sic)
Contexto: Me estoy registrando en el servidor italiano aruba.it cuando me enfrento a lo siguiente. Lo peor es que la he aceptado porque supongo que es un error de traducción!

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Acabo de escuchar a Eduardo Punset decir que “El sistema educativo actual no da trabajo a los jóvenes” y proponiendo la reforma del sistema educativo. Aunque normalmente me gusta como a todos lo que Punset tiene que decir, en este caso no estoy de acuerdo para nada.
No habría que hacer reformas más generales?
No me creo que aunque los jóvenes supiéramos manejar nuestras emociones y prestar atención, etc. de repente se soluciaran automáticamente todos los problemas de paro juvenil que sufre España hoy.
Saben manejar los alemanes sus emociones mejor que los españoles? Prestan mejor atención los holandeses que los españoles?
Para relacionar estas deficiencias educativas con el paro, hay que aportar alguna prueba, como bien exige el método científico.
Estamos ante una crisis económica. No generamos valor añadido y los países pobres son más baratos en mano de obra para el resto. Incluso en turismo ya no somos tan competitivos.
Por qué no distribuimos la riqueza que sí tenemos y aprendemos a satisfacer nuestras necesidades con ésta?
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Barbacoa en casa
Hace mucho que no escribo en este blog y es que últimamente me he estado dedicando a www.turismo-sostenible.net, que está directamente relacionado con mis estudios y con el campo en que me estoy especializando.
Hace meses que estoy en Leeds. Poco a poco conocemos más gente, más allá de mis compañeros de clase. Cada vez se comprende más esa costumbre británica de comentar el tiempo continuamente. Aquí el tiempo cambia en cuestión de segundos, llueve con sol, hace calor cuando está nublado, y las nubes se mueve rapídisimo haciendo que el tiempo pueda cambiar infinidad de veces en un rato. Hasta los extranjeros comentamos el tiempo más que de costumbre cuando estamos por aquí. Lo primero que hacemos al levantarnos -al menos yo- es mirar el tiempo por la ventana, por si acaso no hay nubes…! Yupi! sunny day oh yeah!
Con mi amigo Craig Grimes, también compañero de estudios, estamos pensando en crear un proyecto para dar servicios turísticos para discapacitados. Él, discapacidado él mismo, maneja www.accessiblebarcelona.com y www.accessible.travel De momento no hay nada concreto, pero ya estoy aprendiendo mucho.
La mayor parte de las horas útiles del día las paso en la biblioteca, que está abierta 24 horas. Aquí hay un montón de materiales y lo mejor es que nos podemos bajar los artículos de un montón de revistas científicas que de otra manera serían difíciles de conseguir. Por ejemplo, acabo de leer uno sobre el turismo y el decrecimiento muy interesante y que voy a comentar en www.turismo-sostenible.net
Muchas veces cuando se explica que uno estudia turismo, la gente interpreta que nos pasamos el día viajando. Lo cierto, es que a mí me ha dado por pararme quieto un poco, mitar los “viajes banales” no abusar de los vuelos baratos y intentar viajar más despacito. He vistado Londres un par de veces, donde siempre hay algún amigo o conocido. La capital británica me sigue pareciendo un lugar donde se va a trabajar, la gente tiene mucha prisa y es muy caro. Aunque casi todas las grandes ciudades del mundo tienen esas características, me parece que en Londres están acentuadas. Aparte he vistado los Yorkshire Dales, un supuesto parque nacional que hay cerca de Leeds. La verdad es hay que tomárse lo de “parque nacional” with a pinch of salt como dicen los ingleses, o sea, que para Inglaterra es un parque nacional, pero no entraría en esa categoría en otro país, porque está lleno de vías de tren, casas y carreteras, sólo que hay menos que en los lugares urbanos. Además he estado en Liverpool haciendo turismo “beatle” aprovechando que Mathilde tenía que ir como parte de sus prácticas y actuar como una “turista beatle genuina”. Yo al final acabé un poco saturado con tanto Beatles. Anda que no les sacan partido: tiendas de merchandasing por doquier, museos y hasta un hotel de lujo tematizado con los Beatles.
Al final de abril iremos a Escocia. Ahí sí que las expectativas están altas. Paisajes verdes, Edimburgo, gente amable… El otro día le pregunté a una escocesa durante una barbacoa en casa, ¿qué es lo mejor de Escocia? y me respondió: It’s not England. Incontestable. Me pregunto cuánta diferencia real hay entre Escocia e Inglaterra, más allá de la selección de fútbol…
Os dejo un video que hice hace un par de meses, cuando aún el invierno era duro. Al final está muy oscuro y seguramente no es muy interesante pero vamos. Algo en video!
Bueno, muchos me han preguntado cómo conseguir trabajo de guía turístico como el que yo conseguí en Noruega el año pasado. Me acaba de llegar un email de Noruega pidíendome colaboración para encontrar gente que pueda hacer el trabajo para esta temporada 2010.
Aquí os dejo el email:
We are looking for people who, amongst others, speak at least three of the following languages: English, German, Spanish, French or Italian, and are able to work the entire season, from May to August/September.
If you could help us and try to think of anyone that would be interested in working as a guide this summer we would be very grateful. If you know someone who might be interested you could give them our contact information or ask them to check out our Facebookpage for further information.
Thank you for your consideration and have a nice day!!
With Kind Regards,
Voss og fjordane Guideservice AS
Booking- og guidekoordinator
Annelise Bergstø
guide@vossguideservice.no

Yo y Tom tomando una cerveza en The Angel, el pub más barato de Leeds.
Conocí a Tom -nombre falso- a través de Couchsurfing, ya que necesitaba un sitio donde alojarme en Leeds antes de que encontrara casa. Entonces conocí a Tom y me quedé con él varios días. Su historia es como sigue.
Tom creció en los suburbios de Manchester, procedente de una familia desestructurada. Mal estudiantey gamberro, vio la oportunidad de viajar a África Occidental, donde tenía intención de convertirse en guardia de seguridad para las minas de diamante de uno de esos países, no recuerdo si era Sierra Leona, Liberia o Guinea…
Para hacer la formación que le abriría las puertas a este trabajo exótico y bien pagado, la empresa le llevó junto a otros a Camboya. Allí estuvo seis meses con entrenamientos y bien pagado hasta que le dijeron que no cumplía con los requisitos, ya que “era demasiado bajo”. Ya se podrían haber dado cuenta antes… El caso es que ahí comienza la historia de Tom en el Sudeste Asiático, una región donde se encuentra más a gusto que en su Inglaterra natal. Allí empezó a trabajar de guía y haciendo otros trabajos puntuales como traer para revender una maleta llena de camisas compradas a las puertas de una fábrica en China. Entretanto se daba a la mala vida, mientras disfrutaba del sol asiático. Estuvo en Filipinas, Laos, Birmania, Tailandia, Vietnam, Indonesia, Malasia… En total unos trece años por ahí aparte de otros viajes por Turquia, Asia Central y China… Nunca le robaron nada. Eso sí, le dio tiempo para cononcer a muchas chicas. El me mencionó una novia turca, otra indonesia, otra tailandesa.. a la “actual” hace dos años que no la ve.
Algunos de las anécdotas de esa época incluyen el apostar con otros igual de locos 10$ para ver quién se hacía el tatuaje más estúpido en el lugar más insospechado. Creo que él ganó la apuesta. Mejor no preguntéis detalles.
Cada tres años Tom regresaba Inglaterra, donde se las apañaba para conseguir ayuda del sistema social británico, gracias a sus problemas de salud, conveniente fruto de sus días en Asia. A pesar de ello, dar enormes zancadas y me cuesta seguirle el ritmo, casi tengo que ir correteando tras él cuando andamos juntos.
En sus últimas andanzas por Malasia algo imprevisto sucedió: a Tom le robaron toda su mochila incluido el pasaporte y el dinero. Como cualquiera hubiera hecho, se dirigió a la embajada de su país, donde le informaron que podía adquirir un nuevo pasaporte por la módica cantidad de 75 pounds, lo que viene a ser unos 85 euros, cantidad que él no tenía encima. Además no conocía a nadie que le pudiera dejar esa cantidad. Él había perdido el contacto con su familia hacía tiempo.
Pasaban los días y las semanas y sus visitas a la embajada no daban fruto, ya que la tasa del pasaporte no era negociable. El visado en su pasaporte estaba por expirar y pronto se convertiría en residente ilegal y podría afrontar la deportación a su país de origen. Lo que en principio no parece tan mala idea, de no ser porque antes de ser deportado hay que pasar por la cárcel. Los días siguieron pasando y la dramática situación no mejoró, al contrario, los funcionarios consulares no dieron su brazo a torcer y Tom se vio obligado a vivir en las calles.
Ya pasada la fecha de su visado, los policías le avisaron convenientemente de que debía solicitar un nuevo pasaporte o de lo contrario se vería obligados a detenerle, y meterle en el proceso de deportación. Al final el propio Tom, sin nada que le pudiera sustentar decide ingresar en el proceso de deportación voluntariamente, acto que los policías malasios aceptaron sin entusiasmo.
Al entrar en prisión, le informaron de que la estancia media antes de ser devuelto al país de origen era de unos 16 meses. Ante tan terrorífico panorama, Tom, intensificó la búsqueda de su hermana a través de sus amigos. Mientras tanto, se tuvo que acostumbrar a dormir en la prisión masalasia, donde era el único hombre blanco. Tenía que dormir sobre el asfalto y solo tenía una manta, que lo mismo le servía de toalla que de abrigo. Una gran habitación donde dormía decenas de personas era su hogar. Los reclusos estaban estructurados en grupos perfectamente definidos: los chinos, los malasios, los musulmanes. Cada uno tenía su cabecilla, que disfrutaba de privilegios; las trifulcas entre los grupos eran corrientes. El hecho de ser blanco, para ellos alguien exótico, les pareció a la mayoría un hecho interesante que supieron valorar. Las preguntas sobre el mundo exterior de los jefes de las bandas eran frecuentes y éstas eran recopensadas con prevendas que le ayudaron a sobrevivir.
Finalmente tras tres meses en prisión, su hermana fue localizada y el dinero para el pasaporte y para el vuelo a casa llegó. Desde hace unos meses Tom vive en Leeds, donde vive solo en un piso (en inglaterra solamente las clases bajas viven en los bloques de pisos). Allí me alojó y me trató muy bien. Me enseñó fotos de sus andanzas y vimos películas malas. Eĺ por su parte, había perdido la esperanza de rehacer su vida en Ingleterra, no conseguía encontrar trabajo, aborrecía el clima y añoraba el calor humano de los asiáticos. Gastaba lo mínimo para poder ahorrar lo antes posible para poder conseguir un pasaje que le pusiera de nuevo rumbo a latitudes más meridionales.
Hace un par de semanas me comunicó que había comprado un pasaje para ir a Gerona, desde donde tenía pensado ir a Marruecos en Autostop. Ya ha partido pero aún no tengo noticias de él.
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Cómo seguramente habéis deducido del croquis, he tenido un accidente en bicicleta. He salido ileso de milagro, solamente un raspazo en una pierna. Yo iba por Otley road, que es una calle en la que hay más estudiantes que coches dicho sea de paso. Pues iba yo por susodicha calla de Leeds en mi bicicleta pensando en que tenía que quedar con mi amiga Elisa, una italiana estudiante de posgrado en el ICRT, cuando mientras adelantaba a los coches, que no es raro que estén parados ya que hay mucho tráfico, y un mini azul salió de la nada y yo mientras volaba por los aires pensé “estoy teniendo un accidente” y no sé cómo aterricé pero debió de ser magníficamente porque salí casi intacto. Me puse en pie de un salto mientras respondía al conductor y a los viandante que por ahí circulaban que me encontraba bien, aunque creo que no se lo terminaban de creer. Mi primera mirada fue para mi bici, que salió peor parada, la rueda hecha un ocho y la horquilla seguramente hay que cambiarla por seguridad. Le exigí con muy buenas formas eso sí tipo del Mini azul, que es un estudiante veinteañero, que me pagara la rueda, puesto que obviamente no había sido culpa mía. Yo iba por mi carril y ¡zás! ¡me sales de la nada! No sé de quien ha sido la culpa -hace años que olvidé el código- pero desdeluego mía no puede ser porque yo circular en mi carril, yo bueno

Mis razonadas explicaciones no consiguieron ablandar al tipo, que por cierto se llama Daniel Metlzer, está en Facebook (izqda en la foto), y además estudia en mi Universidad. Entendería que os dejárais llevar por vuestra ira y le mandarias mensajes de odio o en inglés hatemail, pero os pido que guardéis las formas, que al fin y al cabo sois mis lectores. Al final muy civilizadamente nos cambiamos los teléfonos y decidimos que cada uno por nuestra cuenta averiguaríamos a quién corresponde pagar los daños. Por cierto su mini azul tenía un roce en el parachoques.
Yo mandé un email con el croquis que veis y todos mis amigos y sobre todo mi mamá me dieron la razón. Ignoré la opinión de mi mamá -que no sería aceptada como imparcial por ningún juez con madre- y recopilé unas ocho opiniones en total. En especial agradecí la llamada de mi profesora de Áreas Protegidas y turismo que se interesó por mi caso y me dio la razón. El hecho que ella sea británica y ciclista me dio esperanzas.

¡Los ciclistas están desnudos antes los coches... incluso cuando van vestidos!
Total, que al final después intentar recavar pruebas y jurisprudencia más que opiniones de amigos, no encontré nada a lo que agarrarme -el código británico es ambiguo- así que al final recurrí a una de estas compañías que se hacen llamar Accident Claim. Después de describir minuciosamente mi caso por teléfono, el tipo me informó que parecía un claro empate entre el mini azul y mi bici gris, en el que la culpa estaba repartida al 50% entre las dos partes. Consultaría con su colega y me llamaría. Supe que nunca me llamaría y que nunca Daniel Meltzer se haría cargo de la rueda de mi bici gris.
Parece ser que los ingleses, tan diferentes y tan suyos ellos, no gastan señales de ceda el paso y esta señal se presupone cada vez que haya una intersección. Así que no basta con ir por tu carril, pasar frío, esquivar los charcos y a las personas que cruzan la calle, tener cuidad con los camiones que no te ven, etc. etc. Ahora parece que también tienes que tener cuidado de que un coche te aparezca de la nada.
De todas formas como soy aragonés, no voy a dar nada por perdido, voy intentar recoger pruebas a mi favor, para que este caso claro de atentando ciclicida, no quede impune. ¡Holanda que gran país! Según me dijo mi amigo neerlandés Ko (sic) en ese plano reino lsa bicicletas son como los clientes del Corte Inglés: siempre tienen razón y si no pataleo. Y además han puesto un nuevo impuesto a los coches por kilometraje. Cuando los naranjas juegen contra Alemania en el Mundial les apoyaré a muerte. ¡Viva Holanda! ¡Muerte a la reina Isabel II!
Como me decía en un comentario un amigo, tengo que hablar más de mi vida, ya que parece que últimamente me centro en hacer críticas a documentales, que por muy interesantes que sean, no llenan un blog.
Como sabéis, si me seguís un poquito, he pasado el verano pasado en Noruega, donde he trabajado como guía turístico. En septiembre me mudé a Leeds, para cursar un máster de turismo responsable en el International Centre for Responsible Tourism. Desde hace años me interesa cómo hacer que el turismo sea menos insostenible y hasta rodé un documental “La cara oscura del turismo”. Visto que el mercado laboral está como está, parecía que especializarse en este área podía ser resultar interesante.
Mi chica Mathilde, me ha seguido y ahora está haciendo unas prácticas en el Centre for Tourism and Cultural Change, así que los dos estamos casi en lo mismo. Ella en un plano más analítico y académico y yo en uno más práctico, apriendiendo qué soluciones prácticas se les puede ofrecer a las empresas, áreas protegidas y administraciones públicas para que logren maximizar los beneficios del turismo y minimizar sus efectos negativos, que son muchos. Algo nada fácil, os lo puedo asegurar.
También he creado un nuevo blog, que se llama Turismo Sostenible, para hablar específicamente de estos temas. Quizá cambie el nombre a Turismo Responsable y es que la terminología es importante. Si somos estrictos con el significado de sostenible (o sustentable) ningún producto turístico lo es, y además le queda una eternidad para poder siquiera acercarse. Sostenible implica no sólo sostenibilidad económica y social, más factibles, sino ambiental. Esto quiere decir entre otras cosas que los ciclos de materiales deben estar cerrados y no de podrían usar materias primas como el hierro, plástico, etc. Por no hablar de las emisiones de CO2 que genera el viaje mismo. Un tema complicado, pero muy interesante así que si os apetece seguir leyendo, podéis visitar el blog.
Por lo demás Leeds es una ciudad agradable, con muchísimos estudiantes, mal tiempo, pocos carriles-bici y mucha marcha. Con el paso de las semanas ya hemos empezado a conocer a más y más gente, y nuestra estancia aquí se hace más agradable. Sin embargo andamos siempre buscando trabajos para poder pagar los gastos y aquí tampoco es nada fácil.
No tengo tiempo para más hoy porque me voy a trabajar a Dubit, una empresa que hace un trabajo de investigación para Disney. Hoy es el último día.
Os dejo una foto del Campus de Leeds.

Campus de la Leeds Met, donde está el ICRT
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John, pasó de vivir en un campo de refugiados a dirigir una fundación que lleva su nombre.
No, no es un documental de Sudán, sino la historia a través de los años, de unos niños sudaneses de la tribu de los Dinka (llamados “niños perdidos”), que a causa de la guerra deben huir de su país para no perder su vida. Primero huyen hasta Etiopía, donde se instalan dos años en un campo de refugiados. Más tarde se ven obligados a cambiar de exilio, esta vez a Kenya, para lo que recorren cientos de kilómetros a pie y sin alimento alguno. No todos sobreviven.
Una vez en Kenya, se instalan en un campo de refugiados que será su hogar por 10 años. Ahí van a la escuela, pero tienen prohibido trabajar. Cuando ya son adultos, algunos son escogidos para ir a vivir a EEUU. Les aflige enormemente dejar a todos sus hermanos y amigos, que se han convertido en su verdadera familia, después de que la original fuera, en muchos casos asesinados en la guerra.
Una vez ponen su pie en EEUU, podemos ver como viajan en el tiempo y entran de golpe en la modernidad. “Los niños perdidos” prefieren la comida del campo de refugiados a la de los aviones, lo que no me sorprende en absoluto.
Una vez llegan, todo les sorprende y les causa perplejidad. La ducha, la cama, las patatas fritas…
Sin embargo sus torpes pasos sobre las escaleras mecánicas, presagian que su incursión en su nuevo país no será nada fácil. Abrumados con los recursos materiales de los que ahora disponen pero que nunca desearon verdaderamente, se dan de bruces con una cultura individualista, donde “time is money”.
Bien que mal, comienzan a progresar, encuentran trabajo, mandan dinero a casa, algunos se reunen con sus familiares y finalmente se organizan para reinvindicar mayor atención del gobierno estadounidense a los problemas de Sudán.
Ésta es una historia, de las que no suelen salir en la tele, que pone las cosas en su sitio y nos ayuda a entender mejor el mundo. Los “niños perdidos” se expresan en inglés con una facilidad que ya quisieran para sí, no muchos españoles, sino muchos angloparlantes nativos.
Una historia de guerra, sufrimiento y exilio, pero también de esperanza, superación y solidaridad. No en vano fue ganadora de varios premios, entre ellos, el del Festival de Sundance al mejor documental.
![god_grew_tired_of_us[1] god_grew_tired_of_us[1]](http://carlinhos.info/wp-content/uploads/2009/10/god_grew_tired_of_us1.jpg)
![200px-The_Age_of_Stupid[1] 200px-The_Age_of_Stupid[1]](http://carlinhos.info/wp-content/uploads/2009/10/200px-The_Age_of_Stupid1.jpg)
Un repaso histórico desde el futuro es dispositivo narrativo del documental
El argumento es sencillo: un viejo que habita el mundo arruinado del año 2055. Observa los reportajes del daño causado por nuestras acciones y se plantea la pregunta: ¿por qué no haber hecho nada para evitarlo?
A través de varias historias personales sencillas pero muy reveladoras, se nos dan las claves para entender el gran reto que supone el Calentamiento Global. El mensaje es claro, tenemos la capacidad para afrontar el problema… si nos podemos a ello. Si no, se nos recordará como “la era de los estúpidos”.
Una película muy capaz de cambiar conciencias, con una producción muy cuidada, fácil de ver.
Una película que todos deberíamos ver, especialmente aquellos que están en posiciones de poder o son líderes de opinión.
No os tengo que decir os animo a ver esta película y hacerla ver.
Web oficial: http://www.ageofstupid.net/
Es fácil bajarla a través de un torrent, con un programa com Vuze-Azureus.
Cuando me entrevistaron para conseguir un trabajo de guía en Noruega, me pidieron que prepara un tema para explicarlo en inglés y alemán. Elegí el tema de los sami, porque apenas conocía nada de ellos.
Ahora quiero compartir con vosotros su historia.
El pueblo sami, popularmente conocido como pueblo lapón, es una minoria étnica y el único pueblo europeo en ser reconocido como pueblo indígena por un estado nacional (el noruego). Los 100.000 sami habitan el norte de la península escandinava, y como en todos los lugares del mundo, han sufrido la represión de los pueblos mayoritarios que inmigraron a sus tierras mucho después de que ellos las habitaran.
Históricamente los sami, bien adaptados a las difíciles condiciones árticas, fueron capaces de conservar la vitalidad de su pueblo a pesar de la presión de Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia sobre su territorio. Incluso en el siglo XVIII, cuando las condiciones para el resto de Noruega eran particularmente difíciles por la bajada del precio del pescado y la despoblación, los sami no se debilitaron.
Se cree que el hecho de que vivan tan al norte, ha sido por la presión de los vikingos, que les obligaban a pagar altos impuestos. Así se habrían visto obligados a ir cada vez más al norte, a tierras más inhóspitas.
Pero los sami empezaron a sufrir los ataques de los noruegos a partir del siglo XIX, coinciendo con el apogeo del nacionalismo noruego, que entonces reivindicaba la independencia de Suecia. Las autoridades noruegas presionaron a los sami para que éstos adaptaran su lengua y cultura. Para ello adoptaron una política planificada de Norueguización, que buscaba asimilar todas las minorías a la cultura noruega-nórdica.
Por ejemplo, las leyes noruegas prohibieron poseer una propiedad a quien no hablara la lengua noruega. Cuando Noruega consiguió su independencia de Suecia, los esfuerzos para asimilarlos a la cultura noruega se multiplicaron.
El siguiente video habla de los efectos de las pruebas nucleares soviéticas en el océano ártico sobre la población sami, que también se vio afectada por el desastre de Chernobyl. El día en que Rusia pida perdón aún no ha llegado.
La cantante, Mari Boine, que es sami y canta su propia lengua, le dedicó una canción a este triste capítulo de la historia lapona.
Los escandinavos tienen un fuerte sentido de la igualdad, lo que ha propiciado el desarrollo de una clase media fuerte y un avanzado sistema de redistribución de la riqueza. Sin embargo, también ha jugado en contra de los sami, ya que éstos eran diferentes del resto y no encajaban en las políticas homogeneizadoras imperantes en Escandinavia, donde hasta la familia real lleva a los niños al colegio público. En todos los estados que los sami habitan se les ha hecho creer que son inferiores, que su cultura no tiene valor y su propia existencia se ha acompañado por un fuerte estigma social, que aún perdura hoy.
Los sami, que dejaron su religión monoteísta para adoptar los dioses nórdicos, fueron forzados de nuevo al monoteísmo cristiano luterano por misioneros noruegos en el siglo XVIII. Hoy paradógicamente los sami son los más religiosos de Noruega.
Curiosamente Noruega, el país que más derechos ha recocido a los sami, fue también el país más represivo con ellos. Se crearon internados especiales con el sólo propósito de eliminar la cultura sami; los niños eran forzados a dejar a sus padres y educarse fuera de su ámbito natural (lo que también sucedió con los gitanos). Estos internados estuvieron activos desde principios del siglo XIX hasta los años 60 del siglo pasado. Antes del final la Segunda Guerra Mundial, muchos sami ocultaron su identidad sami para salvarse y salvar a sus familias de la persecución.
Punto de inflexión en los 70
A partir de los años 70 del siglo XX, la política del estado noruego hacia los sami empezó a dar un giro de 180 grados. La sociedad noruega, y más tarde la sueca y la finlandesa (la rusa aún no) empezaron a ver a los sami como una minoria diferenciada y no amenazadora, que había sufrido mucho por las acciones de los estados. Se empezó a reconocer derechos y a hacer concesiones a las reivindicaciones sami. Los sami disfrutan hoy de cierto autogobierno, un parlamento propio en Noruega, fondos para desarrollar su cultura y el derecho a dirigirse al estado noruego en su propia lengua. De hecho, en Noruega y Finlandia, el idioma sami está en vías de ser reconocido como lengua oficial en todos los documentos oficiales y en los departamentos relacionados con cuestiones vinculadas a los sami. El nivel de vida de los sami es ahora casi igual al del resto de los ciudadanos del norte de Escandinavia.
Hoy el pueblo sami ha logrado posicionarse sólidamente dentro de la política y la sociedad. Existen organizaciones sociales dinámicas, escuelas, empresas y partidos políticos sami. La pobreza alcanzó un nivel mínimo sin precedentes en el norte de Escandinavia.
Sin embargo, los 80.000 sami que aún se reconocen hoy como tales, han perdido buena parte de su cultura, su religión no se practica, su lengua se ha subdividido en varios dialectos y aún sufren el estigma de ser sami, muchas veces por ellos mismos.
Actualización:
Después de escribir este artículo me he enterado de que una amiga mía, una noruega que conocí el año pasado en Arabia Saudí, ¡es sami! Le quiero preguntar su valoración de mi artículo y también me gustaría compartir con vosotros una foto de ella.

Ésta es mi amiga sami, haciendo de modelo. Ahora tiene un trabajo para ayudar a los solicitantes de asilo político en Oslo.